26.10.10

La lectora saturada

Este libro es un silencio
Clarice Lispector
(1920-1977), escritora brasileña nacida en Ucrania.

Hay páginas y páginas. Ésta, tiene palabras como piedras. La lectora intenta avanzar en el texto pero en cada palabra-piedra precisa hacer un alto. Se detiene frente a una palabra particularmente mineral. La mira. La mira. La mira. La mira tanto que ya no la ve y, de repente, la página está en blanco y la lectora no encuentra palabras para seguir leyendo.

10 comentarios:

José A. García dijo...

Hay textos que parecen haberse escrito de esa forma, imposible de leer, adrede, como si en lugar de lectores, buscaran arqueólogos.

Y no todos estamos dispuestos a hacer el trabajo pesado.

Saludos

J.

Común dijo...

Hola!!!!
No hay textos imposibles de leer, sino lectores con poca paciencia….
Un abrazo de oso.

diosesargentino JULIANO dijo...

clarice es una de mis escritoras favoritas, leíste el texto sobre el silencio?

La lectora dijo...

José A. García y Común: interesantes sus comentarios, que pueden parecer opuestos pero ambos reales.

Dios es argentino: no... ¿cómo se llama ese texto? ¿algún link donde se lo encuentre?

Los Escritos Vuelan dijo...

muy interesantes esas palabras-piedras, rocas preciosas en el texto, rocas silenciosas que guardan historias...

La lectora dijo...

Sabía, amiga escritos, que vos ibas a encontrar algo en esas rocas ;)

vero mariani dijo...

muy bueno anaaa! jajaj! yo necesito eso creo... silencio... basta con la calesita frente a casa y su sapo pepeeeeeeeeeeeeeee! jajaaaj!

besoooo!

La lectora dijo...

Vero: ¿el sapo Pepe? ¡Lo que necesitás, me parece, son tapones de oído, jaja! Besote.

Momentos dijo...

A veces me angustia no encontrar sentido, no poder encontrar más que palabras en algunos textos. Dudo de mi capacidad intelectual, hasta que me relajo y nado en su cadencia. Genial cita de Lispector.

Gracias!

La lectora dijo...

Momentos: me alegro de que compartamos el gusto por Lispector. Antes, yo pensaba que no me atraía y, recientemente, la redescubrí gracias a la perseverancia.