22.1.19

Bailarinas en la biblioteca de Eugenia Zicavo

Gracias, Eugenia Zicavo, por leer Bailarinas (Desde la Gente, 2018).
Feliz de haberte perturbado :-)

Instagram de Eugenia Zicavo

Dice: Me gustó mucho este libro de cuentos sobre danza. Sobre todo el de @anahi_floresflores me dejó MUY perturbada. Anticipé el final pero IGUAL (o peor) 😱! Me hizo acordar a la oscurísima película de Haneke "La profesora de piano". Y también a mis compañeras de escuela que hacían danza clásica. 

Twitter de Eugenia Zicavo

8.1.19

Saltatricis anima (alma de bailarina)

A pedido de los amigos de Ediciones Outsider, me puse a escribir sobre el alma y empalmé a hablar de Bailarinas.
Tú no tienes un alma. Tú eres el alma. Y tiene un cuerpo.
C. S. Lewis, creador de Narnia.
Pueden leer la nota completa en este link.






1.1.19

Testimonios

Arranco el 2019 compartiendo la opinión de queridos alumnos que pasaron por mis talleres literarios en persona y a distancia.
Feliz nuevo año para todos.


Profesora de Lengua y Literatura.

Estoy haciendo una clínica para revisar mi primera novela. Todos los sábados me llega la devolución de Anahí: minuciosa, inquisidora, movilizadora. Me aporta material para leer, me hace preguntas, y sobretodo me entusiasma. 




Comunicador social y docente de nivel secundario y superior.

Revisé con Anahí mi último libro de poemas. Y la experiencia fue sumamente enriquecedora. La mirada atenta y profunda de Anahí, sus devoluciones precisas, sus sugerencias, resultaron ser sin dudas una influencia muy positiva para mi obra. Me sentí muy cómodo trabajando con ella y es evidente su compromiso y respeto hacia el autor y su proyecto. Lo mejor es que, finalizado el proceso de corrección, noté que sigo muchos de sus consejos a la hora de escribir nuevas producciones".




Dicta talleres de narrativa y trabaja en el Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires

Corrijo mi segunda novela con Anahí.
La vuelvo a transitar de su mano. 
Ella me sugiere, con extremo respeto, modificaciones en mi texto que dan cuenta de la agudeza en su mirada. La mirada de Anahí sobre mi novela es tan puntillosa como la mía, pero con la distancia y la inteligencia óptima. Como si fuese una investigadora descubre los puntos oscuros de mi narración y me ayuda a iluminarlos. Encuentra baches que yo, que revisé mil veces el texto antes de enviárselo, no descubrí. 
Además me comparte lecturas de autores que aportan información nueva para situaciones concretas en la que se empantana mi  fluidez narrativa.
Los modos que maneja en cada devolución son habilitadores, animan a que uno se zambulla más   profundo y sin miedo en el propio proceso de escritura.




Creadora de El almacén de libros.

Gracias a Roberta (protagonista del libro de cuentos Todo lo que Roberta quiere) conocí a Anahí, hace más  de cuatro años. Fue el inicio de una relación muy especial.
Anahí  es mucho mas que una colaboradora de El almacén de libros. La siento como mi otra mano. A ella le consulto algunas decisiones y es con quien comparto mis dudas. Me da siempre esa mirada más objetiva que necesito para poder tomar distancia.
Realicé hace algunos años un taller de lectura en  su casa adonde estaban invitados Andrés Neuman, Fabian Martínez Siccardi. Fue una experiencia muy linda para mí como lectora ya que Ana siempre aporta su mirada de escritora y su calidez como persona. 



Artista Visual - Diseñador.

Después de algunos intentos fallidos, trabajar con Anahí me permitió avanzar y evolucionar, superando mis expectativas. Me dio seguridad. Siento que cada paso que doy, es sobre terreno firme. Por primera vez en mucho tiempo, siento que tengo material que puedo mostrar. Las observaciones que Anahí realizó sobre mi trabajo, fueron siempre atinadas y han servido para potenciarlo.




Comerciante - Ferretero.

Iniciar el taller de cuento con Anahi Flores fue entrar de lleno en el profesionalismo literario. Fantástico y movilizante. Es una excelente maestra que guia con paciencia. Tiene una gama de conocimientos para aprovechar al máximo. Agradezco haberla conocido y ser uno de sus alumnos.




Socióloga.

Antes de iniciar las clases con Anahí tuve varios intentos fallidos. Me habían recomendado hacer taller. Pero lo que me terminó de definir es  la modalidad a distancia, ya que podría sortear la vergüenza.  La experiencia fue enriquecedora y prolifera. En el taller empecé a escribir varios cuentos y en las clínicas los pude trabajar en profundidad. Su lectura atenta y respetuosa es una gran guía para quien quiera iniciar este proceso.



Licenciada en comercialización
El taller de poesía, personalmente,  me abrió la puerta al placer de la relectura, de la corrección y  de todo lo que de artesanal y laborioso tiene la escritura. 
Anahí es una lectora rigurosa, exquisita y sensible: transmite la sensación de que ningún detalle se le escapa pero además aporta vuelo y riqueza con su mirada.  
Aprendí mucho y , también, disfrute mucho . Hermosa experiencia que recomiendo.



Estudiante de comunicación social.

Anahí toma como propios los textos y los revisa con una mirada intensiva y reflexiva, se pone en la piel de la persona que escribió y aconseja con toda su sabiduría y sus muchos años de lectura y escritura. Sus correcciones no son invasivas y ayudan en la mayoría de los casos a revisar y darle una mayor expresión y sentido a tus escritos. 
Se toma muy en serio su trabajo y no tiene problema en volver al mismo poema una y otra vez. 

Recomiendo mucho su análisis de obra, me ayudó mucho a estructurar mis poemas, que al principio eran todos aislados y terminó haciendo de ellos un libro con un hilo conductor importante. 

Además a lo largo de todas las correcciones, da recomendaciones de lectura en base a tus escritor o a sus comentarios que ayudan mucho a la hora de corregir.

Por último tiene una buena onda excepcional y no tiene problema en atender consultas en cualquier momento. Además de ser una gran correctora y escritora, es una gran persona.





Diseñador gráfico.

El taller de Anahi es un espacio en el que pude proponer mis inquietudes más íntimas con total confianza. Me encontré con una mirada precisa que busca explotar lo personal de cada uno, para así aprender a nivel grupal. Disfruté mucho el proceso que me permitió dar el primero paso en un mundo en el que siempre había quedado del lado del espectador. Todos tenemos historias para contar, a veces solo necesitamos un gran guía, como lo es Anahi.



Profesora de Lengua y Literatura.

Empecé el año con una clínica de escritura. Buscaba alguien que leyera mis cuentos sin conocerme, y me ayudara a pensar mejor en lo que escribía. El resultado fue maravilloso. Pude ver que la última versión del cuento que había enviado, luego de todas sus observaciones respetuosas y entusiastas, se enriqueció muchísimo. A partir de ese momento pasé por varias de sus propuestas de talleres (de cuentos y nouvelle). Siento que Anahí me ayudó a superar obstáculos muy importantes, como el temor a ser leída por otros, a escribir historias más largas, a escribir géneros nuevos. Incluso con su ayuda me siento mejor lectora de textos de otros, y descubrí autores que no podría haber encontrado sin su guía.
Espero cada clase y cada devolución (siempre puntual, siempre minuciosa, siempre precisa) con mucha ansiedad, y siempre que leo sus envíos me queda alguna frase, recomendación o consigna dando vueltas. Entonces su clase no termina ahí, la puedo disfrutar toda la semana, mientras espero una próxima entrega.  




25.12.18

Talleres de verano

Están abiertas las inscripciones para los dos talleres de verano. Ambos a distancia (por mail). De cuento y de poesía. Para que puedas hacer desde donde estés: sólo hace falta que tengas wi fi.
Si querés más info, escribime a: anahiflores.org@gmail.com
Y si querés conocer la opinión de gente que ya pasó por mis talleres, te invito a darte una vuelta por esta carpeta con testimonios:


4.12.18

Taller de cuentos de navidad. ¡Última llamada!

Empezamos dentro de pocos días. ¡Última llamada!
Más info: anahiflores.org@gmail.com

29.11.18

Anfibias

Hace unos días, Maumy González​ me hizo unas preguntas sobre mi cuento Anfibias (que abre Criaturas, Alto Pogo​) para su taller literario. Les comparto las preguntas y las respuestas, y de yapa una foto en el sauna que menciono en la mini entrevista.

Sauna del Hotel Castelar, en el 2015

1. ¿Cómo surgió Anfibias?
1. Un día fui al spa del hotel Castelar. La recepcionista, lo primero que hizo fue darme indicaciones sobre el uso del circuito de saunas: ese antes, el otro después, jamás alterar el orden o saltearse alguno. También especificó el tiempo máximo de permanencia, que variaba entre sauna y sauna. Eran demasiados detalles y, como suele ocurrirme, antes de que la mujer terminara con la explicación meticulosa yo ya había olvidado todo. Mientras la recepcionista hablaba, yo pensaba si habría alguna clave oculta en el orden y en la precisión del tiempo. Ella hablaba como si estuviera enumerando ingredientes de una pócima que requiriera atención extrema. ¿Alguien conseguiría retener todos esos datos? ¿Qué pasaría si uno alteraba el orden o se quedaba de más en alguno? Le pregunté a la recepcionista si las instrucciones estaban en algún cartel ayuda memoria. Se rió, con una risita que, para mí, escondía algo más. Esa misma tarde empezó a gestarse Anfibias y lo escribí un par de días después, de una sola sentada. Elegí narrarlo en primera persona porque quise que el lector se sintiera interpelado, como si lo estuvieran agarrando por la cintura y hablándole al oído.
El motor para escribir fue, más que nada, saber qué había por detrás de ese spa al que había ido. En cierto sentido necesitaba averiguar de qué me había salvado.

2. ¿Por qué escribir un cuento fantástico?
2. Escribo cuentos considerados fantásticos porque así me salen últimamente. No planeo el género antes de sentarme a escribir, sobre todo porque descreo de los géneros absolutos. Maurice Blanchot dice (y lo cita Todorov en Introducción a la literatura fantástica) “Sólo importa el libro, tal como es, fuera de los rótulos, prosa, poesía, novela, testimonio, bajo los cuales se resiste a ser ubicado y a los cuales se niega el poder de fijarle un lugar y determinar su forma”. 

3. ¿Qué características consideras que debería tener un cuento para ser considerado dentro del género fantástico?
3. Creo que un cuento considerado fantástico por un consenso general, tiene las raíces en la realidad y, en algún momento, nos descoloca con un elemento que nos lleva a otra realidad, un elemento que corre al lector del eje al que está acostumbrado pero también lo mantiene en un mundo que conoce (porque si lo apartara del mundo conocido caeríamos en la fantasía: en Tolkien, por dar un ejemplo). 
El cuento fantástico genera incomodidad, hace que el lector dude, ¿esto está pasando, es posible, podría pasarme? Yo lo veo como una fisura en la realidad, que te hace acceder a otro plano de la realidad. O sea: seguimos estando en la realidad. Una realidad ampliada, más elástica, si se quiere. Pero también puede llamarse cuento fantástico, claro.
Comparto un fragmento de una de las clases que Cortázar dio en Berkeley en 1980, que me identifica mucho: “…lo fantástico nunca me pareció fantástico sino una de las posibilidades y de las presencias que puede darnos la realidad cuando por algún motivo directo o indirecto alcanzamos a abrirnos a esas imprevisiones (…) No es un escapismo, es una contribución a vivir más profundamente esta realidad…”

4. ¿Qué autores argentinos contemporáneos que hayan incursionado en el género fantástico recomendarías leer?
4. Argentinos y contemporáneos que hayan incursionado en el género fantástico: Schweblin y Lamberti (pero, de ambos, sólo recomiendo los cuentos).

5. Nómbrame algún cuento (o cuentos) de género fantástico (y su autor/a) que consideres ícono en el género, es decir, que alguien que quiera incursionar en el género debería sí o sí leer.
5. Soy lectora y relectora de los cuentos de Cortázar. De su forma de ver el mundo, Aurora Bernárdez dijo en la única entrevista que dio: “Hubo un día  en que me di cuenta, y ocurrió rápidamente, que él estaba viendo otra cosa. Al principio esa otra cosa me parecía, cómo decirlo, una fantasía que contradecía mi sentido racional de la realidad. Un buen día me di cuenta de que no, de que no lo contradecía, de que tal vez esa fuera la verdadera realidad”.
Otros autores que recomendaría: Henry James, Edgard Allan Poe, Dino Buzzati, Franz Kafka. ¿Todos ellos escriben fantástico? No lo sé. En gran medida, sí. Pero si uno se pone a googlear, encontrará las opiniones más contradictorias. Léanlos, más allá del género. 
¡Ah! Me faltó mencionar un cuento al menos. Veamos… elijo “Una muchacha que cae”, de Buzzati. Y les dejo el link:
http://descontexto.blogspot.com/2008/11/muchacha-que-cae-de-dino-buzzati.html

27.11.18

Taller de cuentos de navidad

Se vienen las fiestas.
Aprovechá ese tiempo para leer y escribir.
Te espero en: anahiflores.org@gmail.com

23.11.18

Criaturas en revista Outsider


Algo se mueve entre tus manos

Criaturas es un libro que responde, fomenta, la ansiedad lectora al estar compuesto por cuentos cortos o, en el último cuento —más largo— capítulos acotados. Esto, sumado al trabajo de las temáticas más íntimas —maternidad, familia, enfermedad, soledad—, hace que estas lecturas puedan inmiscuirse con cierta facilidad en pequeños instantes cotidianos: entre los fideos cocinándose, un trecho de un viaje en colectivo, alguna sala de espera. Y, a su vez, es en esos escenarios que habitamos que los cuentos suceden. Leemos lo que habitamos, o lo que nos habita.  
Son quince cuentos. Además de la ya nombrada brevedad y tratamiento de lo cotidiano/íntimo, podemos ver otros dos aglutinantes: por un lado, el hecho que sus protagonistas sean mujeres, por el otro, el tratamiento —a veces más, a veces menos— cercano al género fantástico. Pero al mismo tiempo, la variedad de recursos técnicos hace que cada relato se vuelva atrapante por sí mismo, en cada uno de ellos el narrador tiene una estrategia distinta para llevarnos donde quiere, agregando incomodidad ante cada página que pasa.
El pacto lector con la intimidad de los personajes nos lleva a acompañarlos, a veces a nuestro pesar. Esta sensación es notoria en el último de los cuentos, “Láctea”, donde se crea un ambiente de tanta tensión a lo largo de cada capítulo que avanzamos sin querer hacerlo del todo. La tensión se disfraza de burocracia kafkiana en “Altos asuntos” o “La vacante”, de absurdo en “Paredes blancas y altas”, de fantástico en “Aniversario”, volviéndose el hilo conductor de estos cuentos.
No esperes que cierren de una única forma. Se trata de una serie de cuentos que buscan interpelar al lector, dejarte al menos dos preguntas abiertas: hacia dónde podría continuar el relato y, tal vez más inquietante, ¿es normal esto que estoy observando a mi alrededor? Nuestra realidad, esa que damos por sentada, entonces, cobra una nueva perspectiva incluso ahí donde no está pasando nada. ¿Realmente no está pasando nada?
El arte de tapa y el diseño interior acompañan en este sentido: ¿alguien puede leer tranquilo sabiendo que esas criaturas están al al alcance de su mano? O mejor dicho, que vos estás al alcance de ellas.  Pero, creamosle a lo que dice el arranque del primer cuento: “No te preocupes, la sensación de ahogo pasa”.
Al menos por un rato.