foto: Yami Vidoni
La lectora busca las páginas en blanco, los márgenes, hay algo en ese libro que la impulsa a rellenar las partes que la composición tipográfica dejó vacías. Entonces, tal vez influenciada por el facebook, donde todo se comenta, escribe “me gusta” en un pie de página, subraya un párrafo y al lado anota “copiarlo y enviárselo a ...” También escribe cosas poco amables como “no concuerdo”, “sobra”, “se está reiterando”. Es posible que esas notas que parecen ser para ella misma, no lo sean. Que no vuelva a agarrar este libro y sea otro lector, en unos años, quien las lea y superponga sus notas a las de ella, con una lapicera de otro color.
