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18.3.14

La lectora anota



La lectora busca las páginas en blanco, los márgenes, hay algo en ese libro que la impulsa a rellenar las partes que la composición tipográfica dejó vacías. Entonces, tal vez influenciada por el facebook, donde todo se comenta, escribe “me gusta” en un pie de página, subraya un párrafo y al lado anota “copiarlo y enviárselo a ...” También escribe cosas poco amables como “no concuerdo”, “sobra”, “se está reiterando”. Es posible que esas notas que parecen ser para ella misma, no lo sean. Que no vuelva a agarrar este libro y sea otro lector, en unos años, quien las lea y superponga sus notas a las de ella, con una lapicera de otro color.

28.9.10

La lectora de sí misma

foto: Lali
Escribe, si puedes, cosas que sean tan improbables como un sueño,
tan absurdas como la luna de miel de un saltamontes
y tan verdaderas como el sencillo corazón de un niño.
Ernest Hemingway
(1899-1961), escritor estadounidense.

Puede ocurrir que, después de haber visitado una amiga repostera, al llegar a casa den ganas de preparar una torta. O que tras haber pasado una tarde en el estudio de un artista plástico, la mirada se agudice y surja la necesidad de hacer, del entorno, un lugar estético para estar.
Aquella tarde, después de haber recorrido todos los rincones de un libro, a ella le ocurrió algo similar, como si hubiera pasado horas junto al autor. No aguantó esperar hasta volver a casa y comenzó a escribir, sin parar, en su libreta, y a ser la primera lectora de sí misma.

También en:
Los martes miento N 207 (revista virtual semanal)