11.7.13

En Clásica y Moderna

El próximo lunes a las 20:30m en la librería Clásica y Moderna (Av Callao 892), se va a presentar Diego Neuman con su proyecto Banda sonora de libro. Y resulta que uno de los libros a los que Diego les dio sonido, es Catalinas Sur. No entero, sino a algunos poemas. Bueno, y ahí estaremos con Diego, y con mis amigos Laura Labella y Darío Kullock, quienes también van a leer. 


Una de las músicas que Diego va a tocar el lunes, es Costumbres (poema de Catalinas Sur):


A quienes quieran ir, les recomiendo reservar lugar en el propio site de Clásica y Moderna.

¡Nos vemos!


2.7.13

La lectora en pausas


foto: Diego Nogueira

La lectora lee un par de páginas. Se levanta, mira por la ventana, sale a dar una vuelta. Precisa aire, pero lleva el libro con ella. No se resiste y lo abre otra vez. Pasadas dos o tres páginas lo cierra. Camina más rápido. Es de esos libros que uno abre y cierra. No te larga hasta que lo terminás, pero tampoco se deja leer de corrido. Hay algo como una música que queda en el aire aunque el libro esté cerrado y, mientras no se diluya, es imposible hacer cualquier otra cosa.

25.6.13

Anahí de Catalinas - en Sur Capitalino

Acaba de salir este reportaje sobre Catalinas Sur y Todo lo que Roberta quiere, hecho por Manuel Eiras en la revista Sur Capitalino del mes de junio. Se puede descargar la revista completa en PDF, en el site (el reportaje está en la página 9). 


18.6.13

Saramago



foto: Anahí Flores (estante de la lectora: 100% Saramago)
Empezar a leer fue para mí como entrar en un bosque por primera vez y encontrarme de pronto con todos los árboles, todas las flores, todos los pájaros. Cuando haces eso, lo que te deslumbra es el conjunto. No dices: me gusta este árbol más que los demás. No, cada libro en que entraba lo tomaba como algo único.

Começar a ler foi para mim como entrar num bosque pela primeira vez e encontrar-me, de repente, com todas as árvores, todas as flores, todos os pássaros. Quando fazes isso, o que te deslumbra é o conjunto. Não dizes: gosto desta árvore mais que das outras. Não, cada livro em que entrava, tomava-o como algo único.
(16 de noviembre de 1922 - 18 de junio del 2010), escritor portugués.

11.6.13

La lectora en pleno zapping


foto: Melina Flores


La lectora sabe que está rodeada de mundos. Los de los pasajeros que tiene cerca, cada uno en sus pensamientos. El de la calle que ve pasar por la ventanilla. El del libro que sostiene con la mano libre, la que no está agarrando con fuerza a la pequeña lectora. El de la pequeña lectora. El suyo propio. Esos mundos son como globos transparentes, de colores, que en más de una ocasión se superponen y forman nuevos tonos. Lee una oración, esquiva la cabeza del bebé, lee otra oración, espía por la ventanilla para no pasarse la parada, lee otra más, una mujer que va hacia la puerta la choca con la cartera. Va de un mundo a otro, en un zapping ágil que nada tiene que ver con sus lecturas de hace un año, tirada en el sofá, ajena a los relojes. Pero a veces, con tanta ida y vuelta, algún personaje o situación se le cuela en la realidad o viceversa. Ahora, por ejemplo, no recuerda si la necesidad de bajarse en Retiro era de ella o de la protagonista del libro. Está a una parada de la estación. Decide que no, no va a bajarse. Prefiere continuar con la novela.

4.6.13

Sugerencias de la lectora para este otoño

Estamos en la revista de arte y cocina Limonada, sugiriendo algunas lecturas para este otoño. Quien quiera un ejemplar en papel, puede pedírselo a la lectora que le guardará uno.


...

Hay un día del año en que agregamos una frazadita a la cama. Es probable que a la mañana siguiente nos quedemos un rato más entre las sábanas. Y si tenemos mesa de luz, estiramos el brazo hacia allí (de paso nos desperezamos) y agarramos un libro. Tal vez leamos unas páginas. A esa hora en que todavía no estamos tan racionales, la poesía puede funcionar como la continuación del sueño. En Colorcarne, de Erika Martínez (Editorial Pre-textos, Valencia. 2009), un verso dice “todo lo cálido busca refugio”. Nada mejor que seguir un rato más en el refugio de la cama, abrazados a quien esté a nuestro lado.
Y ya más despiertos y vestidos, si tenemos un hijo, sobrino o nieto en casa, leamos en voz alta y detengámonos en cada imagen de Una lluviosa mañana de domingo de Sooni Kim, con ilustraciones de Mia Sim (Adriana Hidalgo Editora, 2010).  Si el día amenaza con lluvias, entonces el paisaje real será como el del libro. Ideal para leer con un niño a upa, recostados en el sillón del living, con las ventanas cerradas para que no entre el agua.
Hacia la mitad del día, elijamos al azar uno o dos de los casi 300 micro cuentos –a veces de una única oración– de Los cuentos glaciales de Jacques Sternberg (EditorialLa Compañía, 2010). No me resisto y comparto con ustedes uno de los más cortos. Se llama “El cartel”. “No sin asombro se halló, colgado en la puerta de un panteón, este cartel: VUELVO ENSEGUIDA”.
Y antes de acostarnos, ya con el celular apagado y sin riesgo de interrupciones, abramos una novela. En La otra playa hay una superposición de dos realidades –o dos planos– que al principio sólo se intuye. Una playa, una casa, una realidad paralela y fantasmal donde no existe –detalle inquietante– la Coca-Cola. Mejor no decir más de esta novela de Gustavo Nielsen (Alfaguara, 2010) por la que es un placer dejarse llevar, no importa adónde.

Y después, a dormir… o a pasar la noche en vela hasta terminar de leer La otra playa.

28.5.13

La lectora en El almacén de libros

Hay un nuevo lugar para ver noticias y comentarios de libros, y la lectora está como colaboradora. Se llama El almacén de los libros, y aquí pueden leer nuestra primera reseña: una vez más, El tango de la Guardia Vieja.

...

Pero además Loli Ros Arayeta se dio un paseo por Catalinas Sur a través del poemario. Qué lindo que los lectores paseen por el barrio:

Un barrio, Catalinas Sur. Vecinos. Calles. Momentos. Olores. Ruidos y rumores. El nombre me remite a algún lugar que conozco pero que al mismo tiempo tengo desdibujado y es otro, distinto, diferente, con una entidad propia. Enseguida, a medida que voy caminando por los poemas, transitando sus versos, lo que creo conocer se va esfumando, y las palabras entrelazadas me llevan a otro lugar,  Catalinas Sur comienza a asomarse y empieza a tornarse familiar.
Creo que lo conozco pero ya dudo. Las situaciones, sus personajes, el aroma de la comida brasilera ya hecha, los chicos de la escuela, las sábanas revueltas, me hacen fluir y comienzo a caminar sus callecitas, me asomo a esos departamentos donde la vida se desarrolla entre cuatro paredes, donde los sueños de los vecinos se comunican de noche y de día los presentes parecen no estar conectados pero un hilo invisible va tejiendo una trama.
Todos los poemas me gustaron mucho. Pero uno en especial “Nombres”  quedó resonando en mi cabeza. Cuanta certeza hay en él. Las cosas están ahí, los objetos, las calles, los lugares, pero la carga de significado es tan subjetiva que por ejemplo una calle no es la misma para un vecino que para otro: para alguno será, como cuenta Anahí, la calle de casa, para otros la calle de los miércoles (por la feria), o para los enamorados, la vereda del primer beso.
Escritos con una prosa simple, los poemas de Anahí Flores nos trasladan a un lugar que puede existir como no. Y que, como bien dice la autora en su poema “Extranjeros” en algunos barrios “…hay calles que ni siquiera figuran en sus mapas oficiales…”, y así, se me vienen a la mente Las Ciudades Invisibles de Calvino.
El poemario cuenta con diecisiete poemas y esta editado por la Cooperativa Editorial Latinoamericana Eloisa Cartonera (editorial de La Boca que fabrica sus libros con tapas de cartón que los cartoneros  juntan de la calle). Algun son más breves que otros;  todos tienen algo en común: el barrio esta ahí, se huele, se siente, se vive, lo cotidiano esta presente. Su lectura trasforma a quien los lee en un vecino mas de Catalinas Sur y así uno, lector y vecino, pasa a formar parte de esa telaraña invisible en donde todos estamos entrelazados. 

21.5.13

Láctea recomendada

Quienes hacen la revista Lamás Médula organizaron, el año pasado, una convocatoria de novelas. Entre más de setecientas, eligieron una para publicar y veinte para recomendar. Láctea está entre las recomendadas. Quién sabe si con esta recomendación no es más fácil llegar a un editor...  Así que ya saben ¡se busca editorial para una nouvelle! 

Néstor Colón entregándole la Mención de Novela de Publicación Recomendada a la escritora Anahí Flores, autora de “Láctea”. En brazos, la joven Sofía. Y a su lado, la artista-ceramista que realizó especialmente las Menciones, Verónica Kuwota - Foto: Ángel Piccarreta


Gracias a los chicos de la revista que, por su parte, se están moviendo para que las veinte novelas lleguen a diferentes editoriales del país. Ese trabajo de golpear puertas y presentarnos es la parte más interesante de esta convocatoria :-)

15.5.13

La lectora y la cebolla

Food Revolution Day es un día de activación global para que las personas defiendan el concepto de cocinar comida de buena calidad y con conocimientos básicos de cocina.


La lectora comparte una receta propia: una sopa imprecisa, que no figura en un libro de cocina sino en su poemario (inédito) Poemas frescos.
Se llama Receta aproximada.

Cortar por la mitad cada cebolla
y luego en láminas. Más o menos medio quilo.
Rehogarlas en aceite de oliva
a fuego lento
durante unos veinte minutos
hasta que se vean tiernas
y un poco transparentes. Revolver siempre.
Agregarle
semillas de mostaza
rubias, negras o ambas.
Después,
un shot de salsa de soja
y, entonces, se sube el fuego
(ahora sí que habría
que mantenerse, enserio, revolviendo).
Echarle algo de azúcar
rubia, negra o blanca.
Tres cucharadas soperas está bien.
Y, si se quiere, hierbas finas
o algo semejante.
Un rato después, añadir el caldo (un litro)
que habría que tenerlo
preparado de antes
con verduras hervidas
(morrón y zanahorias.
quien sabe un poco de apio
y algunos condimentos).
Era por ahí, en realidad,
que habría que haber empezado.
Como sea
cuando esté todo junto
esperar a que hierva,
después, tapar la olla
y reducir el fuego.
Dejar veinte minutos.
Mirar, de vez en cuando.


Quienes quieran compartir una receta, pueden hacerlo en la convocatoria del blog de mi amiga Vero Mariani.


¡Bon appetit!

14.5.13

Un cuento de Roberta y sorteo en Alma Singer

¿Ya conocen el último cuento de Todo lo que Roberta quiere (Textos Intrusos, 2013)? Se llama "Sin nombre", y pueden escucharlo en este enlace, leído por mi amigo Darío Kullock, el día de la presentación del libro.

...

Sigue hasta el viernes el sorteo de Alma Singer, donde, entre otros premios, podés ganarte un ejemplar de Todo lo que Roberta quiere. 
Vero dice "Arranca Editorial Textos Intrusos, los que llevaron a papel el primer libro de cuentos que publica Anahí Flores: “Todo lo que Roberta quiere” (si lo escribió por mi compu Robertita, yo sé que lo que la pobre quiere ¡son vacaciones de mí!). Nah, posta, su primer libro de cuentos va a llenar de fantasía a un afortunado ganador, que tendrá que pasar a buscar su edición por Retiro"
Para participar, pasen por este link. 
¡Suerte!