16.8.11

La lectora se detiene


Durante el tiempo de lectura
 somos tragados por cetáceos o arrojados al abismo.
Christian Ferrer (1960), ensayista chileno.

La lectora deja de caminar. Venía bajando la escalera sin dificultad: cada escalón equivalía a unas cinco o seis palabras. Pero a veces la lectura exige inmovilidad, aunque sea momentánea. Los pies se detienen. El cuerpo entero se aquieta. Hasta la respiración desaparece durante ciertas oraciones. Aunque dentro de ella, todo es movimiento: la mente va a mil por hora, saltando de una palabra a otra tan rápido que, más de una vez, parece quedar suspendida en el aire.

5 comentarios:

Margen Visual dijo...

Me gusta la dinámica de la foto y el escalón a escalón (o paso a paso) y larespiración contenida del texto.

Gabriela Luzzi dijo...

Que lectora equilibrada, me pareció muy lindo, Saludos amiga lectora!

La lectora dijo...

Margen Visual: muchas gracias, viniendo de usted el comentario es muy valioso.

Gabi: ¡gracias! en las escaleras siempre es mejor tener equilibrio...

MC. dijo...

Tal cual, como que uno se queda suspendido, petrificado ahí donde esté!
Saludos!

La lectora dijo...

MC: ¡sí! petrificado pero sólo por fuera :)