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9.9.14

Poemas a medida: Un regalo singular (en Aquateca)

Aquateca, la biblioteca de AquaVioleta, es el espacio de Maumy González. Hace unos días Mau vino a casa y tuvimos una charla muy agradable mientras Sofi dormía la siesta. De aquella tarde nació esta nota, por la que le estoy inmensamente agradecida. 


Anahí Flores y su hija, Sofi

En la época en la que escribir era un privilegio reservado para unos pocos, se acostumbraba contratar a poetas, o artistas de la palabra, que escribían para otros. Por ejemplo, los enamorados pagaban por poemas, o cartas de amor, para sus amantes. Una costumbre que, quizás, haya perdido vigencia con el tiempo.
Hago el preámbulo por una razón y ahora voy al punto: los poemas a medida, como titulé la entrada. ¿Qué es eso? Muy fácil, si quieren un regalo especial para esa persona a la que adoran (un hijo, una novia, un amante, un esposo, una madre, un amigo entrañable, la tía Marta a quien le fascinan las cosas fuera de época, etcétera) un poema puede ser una encantadora solución. Es original, será escrito pensando en la persona en cuestión y además no pierde vigencia. Es único.

La idea no se me ocurrió a mí sino a la escritora y poeta Anahí Flores, quien empezó con el proyecto como "poemas personalizados para el día del niño", un regalo súper especial que sería para siempre del chico que lo recibiera. Hace unos días me junté con ella y estuvimos charlando al respecto. Acá les cuento un poco de qué va el emprendimiento.

La casa de Anahí, donde me acerqué a entrevistarla, es un lugar cálido y acogedor. Tiene una luz increíble. Apenas entras te sientes bienvenido. Lo primero es sacarse los zapatos, porque Anahí tiene una nena pequeña, Sofi, que anda descalza, o casi, porque en realidad andan (las dos) en medias, y el chiste es que el piso de madera esté limpio de los asuntos rastreros que traigamos de la calle. Me pareció divertido sentirme japonesa por un rato y me saqué las botas. Lo segundo interesante es que Anahí preparó, especialmente para la ocasión, una infusión deliciosa de canela y jengibre. También había confituras de papaya, o lechoza (como la llamo yo), y unas ricas castañas de las que no recuerdo el nombre. Preferí las castañas. Sofi prefirió las confituras. Entre té y cositas ricas charlamos con Anahí, mientras Sofi nos daba vueltas.

Aunque el emprendimiento de Poemas a medida, según me contó Anahí, comenzó como una propuesta de poemas personalizados para el día del niño, no se limita sólo a eso. Ella está interesada en que la llegada de los poemas se amplíe. Por eso, en una segunda etapa, ha lanzado la propuesta para el día de la madre. Sin embargo, tampoco se limita a efemérides particulares, también se puede pedir un poema a medida para sorprender a una amiga, o como un regalo de aniversario de bodas. Todo es posible con estos poemas que serán escritos especialmente para esa persona.

Mientras charlábamos sobre la primera etapa del proyecto, en donde le habían pedido poemas especiales para los más chiquitos, Anahí (entre risas) me dijo que lo más extraño era que ninguna mamá le pidió un poema para su hijo. En esos casos, los pidieron las abuelas o las tías, por ejemplo. Tal vez porque las mamás estamos pendientes de cosas más prácticas, agregó, como la alimentación o si el nene tiene suficiente abrigo. Tal vez sea eso, o tal vez no, quién sabe. Lo divertido, e interesante, del asunto es cómo Anahí crea los poemas para cada uno de sus clientes. La idea es que quien solicite el poema también le cuente quién y cómo es el destinatario. Su nombre, edad, si tiene un hobbie, gusto personal, o un muñeco preferido (en caso de los nenes), qué deporte practica, si es que practica alguno, o cualquier detalle característico, y en lo posible una foto, para familiarizarse con el sujeto en cuestión. Encontrarán un ejemplo de poema personalizado en esta entrada de su blog La Lectora en la ciudad.

Primeros poemas [Vía]
Pero la cosa no termina ahí. No es que el poema te lo mandan como un adjunto al correo electrónico y listo. No, por el contrario, ese también es un detalle cuidado. Aunque no va ilustrado porque implicaría otra logística y mucho más tiempo, la forma de entrega también es especial. Además de enviarlo en digital, Anahí también lo entrega en papel, en una linda tarjeta. Es decir, el Poema a medida es un regalo singular en todo sentido. 

Esa tarde de charla con Anahí también conocí a Carioca, el gatito amigurumi de Sofi y lamenté no haberles sacado una foto. Pero sí me traje una hermosa imagen mental del felino y la pequeña, que también hace de lectora mínima de los poemas a medida para chicos que escribe su mamá. ¿Qué mejor control de calidad? 

Invito a todos los que tengan ganas de ganarse unos puntos con un regalo fuera de serie, en algún sentido incorpóreo pero al mismo tiempo inolvidable, a que contacten a Anahí Flores para encargarle un poema. Eso sí, háganlo con tiempo porque no son escritos en serie, sino a medida, y como todo trabajo de este tipo requiere dedicación.

21.3.14

La plaza en El almacén de libros

En el día de la poesía, Loli Ros comenta los poemas de La Plaza, en El almacén de libros (entrada original, aquí).

Cuatro poemas componen La plaza, plaqueta editada por Paisanita Editora en el año 2013.
Un encargado que no cesa en sus comentarios a una vecina acerca del calor que hace; una mujer que se acerca a pedir ayuda a otra que descansa en la plaza, porque ha sufrido un accidente y necesita los remedios; una conversación que se escucha porque el viento todo lo trae y un zorzal desvelado a la madrugada que no deja conciliar el sueño a una viejita. Todos ellos también son la plaza, ya que ésta no es solo el espacio físico con sus parques, bancos  y juegos para niños. La plaza son los vecinos, quienes a diario la cruzan, se sientan al sol,  a leer, a charlar, a pensar. La plaza son los edificios, las calles que la rodean, los pensamientos, las voces, las historias que se viven dentro y fuera de ella.
La plaza es el corazón de este barrio que podría ser cualquiera de la ciudad, es el núcleo vivo de un cubo de cemento que durante el día,  late al compás de las risas, las charlas, las soledades y las compañías. Es testigo, guarda secretos, todo lo mira, todo lo sabe. Y así también por las noches, duerme en soledad:“… La plaza está en su momento más próximo al silencio. La luz de los faroles se mantiene encendida dándole un aire de maqueta o de escenografía abandonada. Hay un árbol que tiene las hojas demasiado iluminadas. Dan ganas de quedarse mirándolas y de encontrar figuras en sus sombras…” (del Poema IV).
En el Día Internacional de la Poesía, 21 de marzo, este homenaje a Anahí Flores y a todos los poetas que con sus versos nos alimentan el alma y nos hacen volar.
Loli Ros
(El almacén de libros)

3.12.13

La lectora en el blog de Casa de Letras

En el blog de mi querida Casa de Letras apareció, la semana pasada, esta entrevista sobre la lectora. Éste es el link original. Gracias, gracias :-)

La lectora en la ciudad

Por Sebastián Robles
Mucho se habló de los blogs como soporte de sueños, intereses y aspiraciones personales. Sin embargo, con algunas excepciones, se dijo más bien poco acerca del rol que tuvieron en la formación de la generación de escritores que hoy ronda los treinta años. Lo cierto es que, si bien en los últimos tiempos parecen haber sido desplazados por redes sociales como Facebook o Twitter, los blogs todavía están ahí y en algunos casos gozan de muy buena salud, como un testimonio felizmente anárquico de creatividad al margen de cualquier filtro editorial.
La lectora en la ciudad” es un personaje, y es también el nombre del blog que viene llevando adelante, desde hace algunos años, la escritora y poeta Anahí Flores, egresada del programa de formación en escritura narrativa de Casa de Letras. Lo que empezó como un proyecto personal, terminó sumando también a otras personas: fotógrafos, ilustradores, lectores del blog que enviaban sus propias fotos leyendo, o sus propias experiencias de lecturas registradas en textos. Otros tomaban a la lectora como personaje y hacían micro cuentos con ella.
Conversamos con Anahí acerca de “La lectora en la ciudad”.
¿Cómo surge la idea de hacer el blog?
Fue una forma de darle un espacio propio a la lectora, personaje que, cuando nació el blog, ya tenía un año.
Borges dijo que él no sabía si había sido un buen escritor, pero sí un buen lector. Qué pena no poder decirle a Borges que esa frase resultó uno de los principales disparadores de la lectora. Un poco fue esa frase y otro poco la auto-observación: hice una lista de lugares para leer, por ejemplo el medio de la Avda. Nueve de Julio (no se me ocurrió de ingeniosa, sino porque ya me había encontrado a mí misma en el medio de la avenida y con un libro abierto, los autos pasándome a ambos lados).
Quería que la voz del narrador estuviera definida desde el inicio, para que se mantuviera en todos los episodios o posts. Hay un poema de Andrés Neuman que se llama Mujer leyendo, en el cual él describe una escena donde aparece una lectora y lo que a él le pasa cuando la mira. Tal vez al leerlo supe que quería que ella no hablara: a la lectora la dejaríamos haciendo lo suyo, que es leer. La lectora sería observada y con eso, pobre, la condené a ser callada.
Tener una estructura (microrrelato en tercera persona con foto producida, por lo general, después del texto) y un personaje más o menos definido es una gran ayuda y una condena. Ayuda porque a partir de entonces hay un molde y lo único que queda es rellenarlo. Condena porque el personaje mismo exige que uno no lo deje de lado. O, más bien, uno lo ve ahí al personaje y quiere mantenerlo vivo.
¿Cuánto hay del personaje de la lectora en Anahí Flores?
Todo.
Sos autora de tres libros (cuentos, poesías y limericks), además de varias publicaciones acerca de filosofía del Yôga. En el blog se menciona que estás corrigiendo una nouvelle, “Láctea”. ¿En qué medida creés que influye (o no) la experiencia del blog sobre tu escritura?
En la escritura no creo que influya. Los textos de la lectora los revisamos Diana Raschelli de Ferraris (mi mamá) y yo como si se trataran de microrrelatos para un libro. Con esto quiero decir que no por ser material para blog es escritura a las apuradas o sin corrección.
¿Podés contarnos alguna anécdota que te haya resultado curiosa o interesante en estos cuatro años de blog?
El último mes de embarazo y los tres primeros meses de la vida de Sofi me tomé “licencia por maternidad” del blog. Muchos amigos (Hugo Correa Luna, Gabi Luzzi, María José Eyras, Julio Flores –mi papá– y Lilly Burgwardt, entre otros) mandaron textos y/o fotos para que el blog no parara. Dejé programada una entrada por semana. El martes que tuvimos el larguísimo trabajo de parto –casualidad o no– estaba programado el post de Darío Kullock La lectora en el vientre. ¡Fue una forma de despedirnos de la panza, justo el último día!
Hay muchas más anécdotas. Amistades que nacieron a través del blog. Un libro de limericks que tiene a la lectora como protagonista, escrito por Ricardo Bada, publicado por CakiBooks. Una exposición de arte donde se incluyeron dos cuadros inspirados en la lectora. Me gusta cuando toman prestada a la lectora para otras obras.
¿Qué otros blogs te gusta leer?
En los últimos tiempos, como estoy muy metida con la lectura de libros que luego comento para El almacén de librosCatamarcaPress y la revista Limonada, tengo los blogs un poco olvidados. Además, porque mi gran proveedor de recomendaciones interesantes era la revista Oblogo, que ya hace un tiempo que no sale. Pero, al menos una vez por mes, paso a leer los delirios de Darío Kullock en El nido prestado y las Microrréplicas de Andrés Neuman.
 ¿Qué estás escribiendo en la actualidad?
Terminé hace poco la revisión de un poemario. Son casi veinte poemas sobre el momento en que un bebé al fin se duerme y todo lo que eso genera. El primer verso es idéntico en todos los poemas: “Se durmió…”
Y estoy escribiendo una nouvelle, o tal vez un cuento largo, aún no sé. Puede ser que se llame Gárgola.

6.8.13

Todo lo que Roberta quiere en el diario Perfil

En el suplemento de cultura del diario Perfil, de este domingo 4 de agosto...


... salió una crítica de Todo lo que Roberta quiere (Textos Intrusos, 2013), de María José Eyras:


Para poder leerla, la copio abajo. ¡Gracias, María José!


Las historias del primer libro de cuentos de Anahí Flores transcurren en algún lugar de montaña, no importa cual, señala el posfacio. Esta indeterminación no es inocente. Tampoco lo que sucede en los cuentos, en principio  las aventuras de una pareja de vacaciones en un marco de realismo.  Porque las cosas terminan desviándose –y el lector no podría precisar cuándo ni cómo– hacia una zona de extrañamiento, un umbral entre lo fantástico y lo onírico. En esa zona conviven, incluso,  recursos  que remiten a  la estética de los dibujos animados (“Plumas”). 

¿De dónde proviene este extrañamiento? Acaso de la misma naturalidad con  que los personajes enfrentan las peripecias que la imaginación de Flores propone: prendas que se deshilachan solas,  chicas fantasmas, un insólito piquete de andinistas en la altura, un grupo de niños  “demasiado iguales entre sí” que los reciben tirándoles fichas de dominó al llegar a un refugio. Y es en este contraste donde los cuentos crecen.  

La unidad de lugar y la recurrencia de los personajes –siempre la misma pareja– potencia y refuerza el efecto del libro. Un conjunto de relatos en donde la mirada de la voz que narra, a la que nada parece alterar, logra sin embargo conmover.
La montaña indeterminada como símbolo puede pensarse en términos de escenario de superación personal. Tanto en “La isla”, el primer cuento del libro, que describe un recorrido en el que se abren una y otra vez  bifurcaciones , como en “Él”, los protagonistas, tenaces, perseveran en pos de su objetivo. Como si en el deseo de Roberta –enunciado en el título– anidara un ideal a la vez maravilloso y tiránico, la atracción de  una cumbre que es preciso alcanzar a cualquier precio.





25.6.13

Anahí de Catalinas - en Sur Capitalino

Acaba de salir este reportaje sobre Catalinas Sur y Todo lo que Roberta quiere, hecho por Manuel Eiras en la revista Sur Capitalino del mes de junio. Se puede descargar la revista completa en PDF, en el site (el reportaje está en la página 9).